Un capítulo más de la pelea que el oficialismo mantiene con el Grupo Clarín. Esa que comienza en una hoja de diario y se responde desde un atril, o viceversa. Esta vez, una nota del matutino más leído del país en su edición del domingo, que hablaba sobre las posibles estrategias K para después del 28 de junio, desató nuevamente la polémica.
Facundo Alé
Y es que el diario hizo pública una supuesta voluntad del Gobierno de adelantar las elecciones presidenciales -aparentemente para el 10 de marzo-, un gran cambio en el Gabinete y un posible enroque entre funcionarios, planteando la posibilidad de que Scioli asumiera su banca para diputado nacional dejándole así la Provincia de Buenos Aires al ex presidente Néstor Kirchner. Además, citó duras críticas hacia el país de funcionarios del Departamento de Estado estadounidense.
Estas conjeturas, supuestamente fundadas en declaraciones off de record, enfurecieron al marido de la presidenta, el cual desde un atril de la sala Pablo Neruda del Paseo La Plaza se despachó con todo.
Primero, sacó un papel y empezó a leer la definición de periodismo de la enciclopedia virtual Wikipedia. Se apoyó en ella para señalar que tanto la tapa de Clarín del último domingo como el Panorama Económico del viernes pasado estaban basados en "una serie de hipótesis no apoyadas en fuentes verificables".
Siguiendo por esa línea, Kirchner acusó a Clarín de "inventar, mentir, manipular la información y poner en riesgo la paz social y la estabilidad institucional de la Nación". Además, planteó una pregunta para los más de 500 intelectuales K que lo aplaudían desde el público. “¿Qué es lo que enfrenta al Grupo Clarín con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner? La respuesta es sencilla: un temor pánico a la pérdida de hegemonía monopólica en el negocio de las telecomunicaciones. Temor que a la luz de lo que puede ver cualquier observador externo y desinteresado no constituye en modo alguno una amenaza real sino un brote paranoico”.
Como era de fácil de vaticinar, la respuesta de Clarín no tardaría en llegar. La defensa la hizo el propio editor general del diario, Ricardo Kirschbaum, quien firmó una editorial de hoy con el título la obsecuencia no es periodismo. En ella, el hombre fuerte del diario de Ernestina Herrera de Noble consideró que la reacción del presidente del PJ fue una “exageración” y respaldó a Marcelo Bonelli al decir que “es un periodista con muchas fuentes, entre ellas el propio Kirchner”. Bonelli habría sido quien acercó la información que desencadenó la polémica.
Además, Kirschbaum cuestionó la idoneidad del ex presidente para cuestionar el accionar periodístico del diario. “Leyó y se atribuyó, como si fuera un experto, definiciones sobre el periodismo profesional por el que ha demostrado siempre el mayor desprecio”, disparó.
A dos semanas de las elecciones legislativas otro enfrentamiento entre el Gobierno y el multimedio pone nuevamente en el tapete un escenario extraño y polémico. El clima electoral está enrarecido y se siente en al aire.
Palabras claves:
Kirchner, Grupo Clarín


