El secretario de transporte, Juan Pablo Schiavi, y el actual ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, Julio De Vido, informaron ayer que las empresas que manejan las concesiones de los trenes, otorgadas por el estado en la década del 90, serán intervenidas. Por otro lado, Cristina Fernández de Kirchner apareció el lunes por primera vez luego de la tragedia de Once, llamó a que se juzgue a los responsables y recalcó que tomará decisiones para que el hecho no quede impune.
Schiavi y De Vido afirmaron que el Gobierno intervendrá la concesión de las líneas Sarmiento y Mitre durante quince días o hasta que finalice el proceso judicial que investiga la causa. Los funcionarios destacaron que la medida no afectará a los trabajadores ni a los pasajeros, los servicios no se interrumpirán pese a que esto podría ocasionar demoras o cambios de horarios. El actual ministro explicó, entre otras cuestiones, que el estado de los ferrocarriles ha padecido un proceso gigantesco de deterioro desde 1958 hasta 2003 y advirtió que “los más perjudicados cuando se rompe una formación son los más pobres, como siempre”. Entre quienes se encontraban en la conferencia de prensa se hizo presente el interventor designado Raúl Jorge Baridó, director del Instituto Superior de Control de la Gestión Pública.
Además, en el marco del acto por el bicentenario de la primera jura de la bandera en Rosario la Presidenta de la Nación manifestó: “Necesitamos saber que pasó y quien es el responsable”. Luego del choque ferroviario mucho se habló sobre la falta de palabras o su ausencia en los medios, por lo que expresó: “No esperen de mí ante el dolor y la muerte la especulación de una foto o un discurso fácil”.
“Claro que faltan cosas, Argentina debe volver a tener un sistema de ferrocarriles”, destacó, y le pidió a la justicia que no demore más de quince días en realizar las pericias y las investigaciones necesarias para hallar a los responsables, aunque aclaró: “no le estoy poniendo plazo a nadie, los 40 millones de argentinos y los familiares de las víctimas deben saber que pasó y quienes son los responsables”.

Este fin de semana también hablaron Paolo Menghini y María Luján Rey, padres de Lucas, la víctima 51 de esta tragedia, y reclamaron las explicaciones necesarias para saber porque el cuerpo de su hijo fue hallado 60 horas después de ocurrido el accidente. “Repudiamos el comunicado de Nilda Garré”, afirmó la madre, ya que este dejaba entrever que Lucas habría sido en cierta forma responsable por no tomar los suficientes recaudos. Ambos aclararon que los actos de vandalismo ocurridos el viernes en la estación de Once no contaron con su aval y que se oponen, fervientemente, a la utilización política de los hechos ocurridos.
Fueron 51 personas las que murieron y más de 700 resultaron heridas luego del impacto del tren contra los amortiguadores hidráulicos de la plataforma número 2 de la estación de Once. Claudio Bonadio es el juez encargado de la causa caratulada como “estrago culposo seguido de muerte” en la que el estado es particular querellante y en la que aún no se ha determinado la excarcelación del maquinista Marcos Antonio Córdoba por oposición del fiscal Federico Delgado.