Al igual que hace 24 años en el primer Mundial de rugby de la historia, también en Nueva Zelanda, la Selección de Francia se metió en la final del torneo. Esta vez, tras derrotar a Gales 9-8 sin merecerlo, y después de haber jugado 61 minutos con un hombre de más por la expulsión del capitán Sam Warburton. Mañana, a partir de las 4.30 (hora Argentina), se definirá el equipo restante entre los “All Blacks” y Australia.
Gastón Del Torto
La historia se repite, sólo que con los intérpretes cambiados. En 1987, “Les Bleus” vencieron en una de las semis a los “Wallabies” 30-24 y accedieron a la final que luego perdieron ante a los locales. Finalmente, en un torneo en el que las llaves decidieron que haya un enfrentamiento directo entre las selecciones del hemisferio norte y sur, Francia resultó ser el ganador del primero.
A pesar de la victoria, el conjunto de Marc Livremont no jugó un buen encuentro, hasta padeció cierta parte del mismo. Estuvo firme en las formaciones fijas pero cometió muchos errores de manejo: 11 en total. Incluso con un hombre más tuvo problemas para dominar el trámite del partido. A los 19 minutos, Sam Warburton, capitán galés, fue expulsado por realizar un tackle “ascensor” sobre el wing Vicent Clerc. Esto es, tomar de la cintura al rival, levantarlo hasta por los hombros y golpearlo contra el piso. Previo al mundial los árbitros fueron advertidos ante esta clase de impactos por lo que Alain Rolland, juez del partido, aplicó bien el reglamento.
Lógicamente a partir de aquel momento, cuando Gales ya ganaba 3-0 con un penal del apertura James Hook, Francia intentó imponer su superioridad pero sólo terminó defendiendo. Apenas logró sumar mediante tres penales del número 10 Morgan Parra. Los británicos, a pesar del hombre de menos, fueron mejores a lo largo del partido.
A los 60’, dentro de un desarrollo impreciso y sin dominador, los “Dragones” tuvieron la oportunidad de ponerse arriba en el marcador. El medioscrum, Michael Phillips, al igual que contra Irlanda en cuartos, amagó el pase, se cortó sólo y terminó convirtiendo el try. Sin embargo, Ryan Jones recién ingresado, no pudo anotar la conversión por lo que el encuentro quedó 9-8 a favor de Francia.
Sin demasiadas ideas pero con ímpetu, Gales intentó pero “Les Bleus” con fortaleza y disciplina se lo impidió. De hecho, Thierry Dusautoir terminó con 22 tackles, Imanol Harinordoquy con 20 y Dimitri Szarzewski, 17. La gran dificultad que no pudo solucionar el conjunto rojo fueron los errores propios: 10 de manejo y 5 lines perdidos. Aun así, terminaron con el 59% de la posesión del balón y 60% en territorio.
La última jugada de peligro del encuentro fue un penal de mitad de cancha en los pies del fullback, Leigh Halfpenny, de gran actuación. El kick tuvo buena dirección pero le faltó una pizca de fuerza ya que la pelota pasó apenas por debajo del travesaño. El resto fue puro choque y poca noción de qué se quería hacer.
Finalmente, con este resultado, Gales no pudo acceder a su primer encuentro definitivo. Por su parte, el conjunto francés jugará la tercera final de su historia. Este año repite en Nueva Zelanda, como ya lo había hecho en 1987 cuando perdió contra el local 29-9. Además alcanzó esa instancia en Gales 1999 pero cayó ante Australia 35-12. Recién la próxima semana habrá que ver si la tercera será la vencida para los europeos. Por lo pronto, mañana desde las 4.30 (hora Argentina), los “All Blacks” decidirán el otro lugar en la final contra Australia.


