Onetangi Beach es una de las tantas playas que reúne Waiheke Island, a unos 35 minutos de ferry del puerto de Auckland. Un lugar maravilloso, soñado, con el mar azul y transparente, las casas incrustadas en las colinas verdes y repletas de vegetación, los caminos sinuosos y una tranquilidad pasmosa. Teñido de rugby en éste jueves neozelandés. Está la delegación entera de Francia. Y hay, fundamentalmente, Pumas. En scooters, paseando con sus novias. Ahí van, disfrutando del día de sol, Juan Leguizamón, Martín Rodríguez, Leonardo Senatore, Agustín Creevy, Alfredo Lalanne y Lucas González Amorosino. Encontrándose con hinchas argentinos y posando con una bandera que lo dice todo en cuanto a la pasión.
Es que ha sido el jueves del descanso para Los Pumas. El último antes del duelo histórico del domingo ante los All Blacks, que también pasearon por la playa, en este caso la que está a metros de su concentración, en Takapuna, en las afueras de Auckland. Un día para aflojar las tensiones, limpiar la cabeza y encarar de lleno las horas que se vienen. Entre ellas, las de las 13.00 del viernes, cuando Santiago Phelan dé a conocer los XV titulares y los 7 reservas que saldrán al Eden Park intentando la hazaña de vencer a los mejores del mundo en su casa.
Un jueves que también mostró a Santiago Fernández, Horacio Agulla y a miembros del staff almorzando con sus familias en el Waterfront, a Patricio Albacete paseando con amigos por el centro de la ciudad y a Marcelo Bosch junto a su novia trepando a lo más alto (328 metros) de la Sky Tower.
Hay precaución en la gente de aquí con la que uno charla. No son pocos los que creen que Los Pumas pueden ganarle a los All Blacks. No ocurre lo mismo con la prensa, para la que los argentinos parecen no existir. Incluso, en una sección que dan noticias generales de los países que están en los cuartos de final, del único que no escriben es de la Argentina. Aunque Colin Meads, gloria de los Abs, hoy señaló en una columna referida a que Gales puede llegar a la final, que Los Pumas tienen un juego al que los locales deben respetar.
Los Pumas pisarán este viernes el Eden Park. En la clásica ronda que da comienzo a cada práctica, Phelan dirá en voz alta el equipo. Y ya no habrá tiempo para más descanso. La batalla, una de las más importantes de la historia del rugby argentino, estará al alcance de la mano.