¿Alejandro Sabella podrá terminar con el estigma que azota a la Selección Nacional desde hace más de 20 años?
Sabrina Gjinovich - alumna de Deportea
Alejandro Sabella –logró una Libertadores y un campeonato con Estudiantes de La Plata- es dueño de un perfil bajo, trabajador y humilde, pero con mucha personalidad a la hora de tomar decisiones. ¿Podrá terminar con el estigma que azota a la Selección Nacional desde hace más de 20 años? La Selección argentina no se posiciona entre los cuatro mejores del mundo desde 1990 en Italia, cuando perdió en la final –con polémica- contra Alemania.
En ese momento el entrenador era Carlos Bilardo –último campeón del mundo- y el equipo nacional no pregonaba un juego “limpio” o demasiado vistoso, aunque sí friccionado y con “garra”. Sin embargo, los resultados llegaban y, muchas veces, eso es lo que suele importar en este fútbol ingrato.
Siguiendo la línea de análisis de uno de los panelistas del programa “Tiempo Extra” que conduce el ex jugador Diego Díaz, podríamos decir que de ahí en adelante en la contratación de los técnicos de la Selección se tuvo en cuenta el mayor defecto del anterior.
Poniendo en claro esta hipótesis, la ecuación sería la siguiente:
Ø Al juego poco “ortodoxo” y de lucha de Bilardo le siguió el juego más táctico de Alfio Basile, con quien Argentina obtuvo Copa América de 1991 y 1993.
Ø Al “Coco” lo reemplazó Daniel Pasarella, en busca de mayor seriedad, concentración y “mano dura” –recuérdese la suspensión de Maradona en el Mundial ´94 por estupefacientes-, algo en lo que flaqueaba el anterior D.T. Así se logró clasificar al Mundial de Francia 1998 y la mayor alegría tal vez haya sido eliminar a Inglaterra en los octavos de final, porque en cuartos Argentina cayó en manos de Holanda –de ese partido el recordado cabezazo de Ariel Ortega al arquero Van der Sar-.
Ø Otra vez en búsqueda del orden táctico y el buen juego llega Marcelo Bielsa y, con un estilo europeo, gana las eliminatorias de punta a punta, pero llega al Mundial de Corea- Japón y, con un poco de mala fortuna, la Selección queda históricamente eliminada en primera ronda.
Ø Un grupo con figuras desgastadas, con Verón criticado por su pasividad frente a Inglaterra –país donde jugaba en ese momento-, Batistuta al borde del retiro por su rodilla lesionada y Caniggia expulsado en el banco. Mediante el cambio de entrenador se busca un renovación, alguien que le de más importancia a la cantera, a jugadores jóvenes. Por estas cualidades es que se contrata a José Pekerman, quien había dirigido con éxito al Sub-20. Llega al Mundial de Alemania y lleva a una gran promesa como Lionel Messi, quien aún no había explotado, aunque trata de preservarlo y no meterle presión. Llega a cuartos y es eliminado por penales ante el local, con la “Pulga” en el banco.
Ø Otra vez a empezar de cero, con Basile en el banco nuevamente –el último en obtener un título importante, dejando de lado por supuesto las medallas olímpicas que se lograron en 2004 y 2008- en búsqueda de triunfos importantes. Llega a la final de la Copa América 2007 con buen juego y con Riquelme como eje central acompañado por Messi, pero pierde por goleada con Brasil. En las eliminatorias no logra los resultados esperados y es sucedido por Diego Maradona.
Ø El mejor jugador del mundo y símbolo de Argentina tanto como el tango, llega con el aval de ser “ídolo” nacional, pero con poca experiencia en el puesto: Mandiyú de Corrientes (1994) y Racing Club (1995). Clasifica con lo justo al Mundial de Sudáfrica y llega a cuartos de final, aunque ante rivales inferiores, donde su verdugo vuelve a ser Alemania, pero esta vez con baile y goleada 4-0. Su virtud fue la llegada a los jugadores, quienes le demostraron gran admiración, pero su planteo táctico fue pobre y no estuvo bien asesorado por sus ayudantes.
Ø Desembarca un técnico con poco renombre, más reservado en sus declaraciones y afín con el presidente de la AFA. Sergio Batista se pone como primera meta ganar la Copa América en nuestro país. Pretende hacer jugar a Messi rodeándolo como en el Barcelona, pero no lo logra. Arma el equipo “de adelante para atrás”, no tiene recambio en defensa –el único defensor zurdo es Gabriel Milito, quien no tiene continuidad en su equipo- y plantea un mediocampo con tres jugadores con características de “cinco”. No muestra firmeza, lleva a Carlos Tévez por presión externa y sólo llega a octavos del torneo continental, donde pierde por penales ante Uruguay.
Ø Grondona le suelta la mano, echándole la culpa al periodismo, y se comienza a buscar un técnico con mentalidad ganadora y títulos bajo el brazo. Se baraja la posibilidad de Carlos Bianchi, multi campeón con Boca Juniors, pero el presidente de la AFA le baja el pulgar por diferencias extra futbolísticas. Finalmente, después de varias idas y vueltas, firma Alejandro Sabella –logró una Libertadores y un campeonato con Estudiantes de La Plata- dueño de un perfil bajo, trabajador y humilde, pero con mucha personalidad a la hora de tomar decisiones.
¿Podrá Sabella terminar con este estigma que azota a la Selección Nacional hace más de 20 años ó le encontrarán algún “defecto” a Pachorra?
Palabras claves:
Alejandro Sabella, fútbol, selección argentina, técnicos,
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