Después de admirar la exposición de Marcelo Bielsa ante la prensa trasandina, en la cual defendió al presidente saliente de la "Asociación Nacional de Fútbol Profesional" chileno, decidí cotejar su declaración de principios con la pantomima que orquestó Julio Grondona, quien eligió a dedo a Sergio Batista, flamante técnico de la selección argentina.
Juan Butvilofsky - egresado DeporTEA
Después de admirar la exposición de Marcelo Bielsa ante la prensa trasandina, en la cual defendió, entre otras cosas, la manera de ser, y de hacer, de Harold Mayne Nicholls, presidente saliente de la "Asociación Nacional de Fútbol Profesional" chileno (ANFP), decidí cotejar su declaración de principios con la pantomima que orquestó Don Julio Humberto Grondona, quien eligió a dedo a Sergio Batista, flamante técnico de la selección argentina.
Mi motivación es encontrar el punto de encuentro entre esos dos extremos. Me desvela entender las razones que motivaron a Bielsa a convivir con Grondona en sus tiempos de seleccionador vernáculo. Si uno representa al bien, supuestamente, y el otro a lo otro, por qué razón se consumó alguna vez ese matrimonio… Grondona simboliza un estilo de conducción, que en realidad refleja, al fin y al cabo, a un típico argentino de su generación, o en todo caso, al argentino promedio de todos los tiempos. El límite entre lo antiético y lo ilícito de su accionar es difuso. Supongo que está enmarcado dentro nuestras insufribles vivezas criollas. Su construcción de poder, a la vez, es su escudo de acero cuando lo difuso se torna obsceno.
Procuro madurar mi sesgada visión romántica respecto del dirigente maquiavélico, y al desnudarlo me asusto, porque en él hay mucho de nosotros llevado a extremos. Tal vez, Bielsa lo humanizó, y puso en contexto a la caricatura de Grondona. Tal vez, al bajarlo a la tierra lo sintió más liviano. Tal vez, el peso de su sueño, en aquel entonces, inclinó la balanza hacia el sí, que se extendió por un ciclo y medio. Tal vez, la falta de energía, aquel famoso argumento que esgrimió el coach cuando se bajó del barco, haya sido simplemente eso…
Si hay algo que se le debe reconocer al "Loco", nos gusten o no sus vertiginosos equipos, es esto: nos está obligando a pensar todo el tiempo. Evidentemente, Bielsa es un hombre de principios. Por ese motivo abandonó el cargo de seleccionador chileno. A partir de esa conclusión, deduzco que Grondona, su ex patrón, no se domicilia en el infierno... De todos modos, sigo sin encontrar el punto de encuentro que unió a los opuestos. Todavía me resisto a canonizar al héroe, y a ponerle un corazón al villano (sobre todo, después de escucharlo ante la comisión de deportes de la Cámara de Diputados,...). Aunque ahora sé (en realidad, creo), que el bien y el mal son vecinos linderos...
Artículos relacionados
- ¡Bielsa, carajo!
- Así vive Bielsa en Bilbao
- ¿Bielsa fundió al Athletic?
- El juego en los despachos
- En la AFA hacen difícil lo fácil
- La historia detrás de la habilitación de Silva
- El tiempo no existe para los locos
- El hombre salido de un cuento
- Costa Rica derrotó a Bolivia, más presión para Batista
- “Estoy desesperado por volver a ponerme el buzo de la selección”
- Voley : Weber dio la lista para el mundial
- Sobre la derrota y la victoria
- Los cinco sudamericanos están punteros
- Palermo es Mundial
- Uruguay y México, a octavos de final
- Argentina abrió la jaula y salió el fútbol


