Con la victoria por 1 a 0 frente a San Lorenzo con gol de la Gata Fernández, Estudiantes se consolidó en la cima de la tabla de posiciones al sacarle 5 puntos de ventaja a los escoltas Arsenal y Vélez.
Fernando Neira - egresado TEA
Con la victoria por 1 a 0 frente a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro con gol de la Gata Fernández, Estudiantes de La Plata se consolidó en la cima de la tabla de posiciones al sacarle cinco puntos de ventaja a los escoltas Arsenal y Vélez, perfilándose como serio candidato al título transcurridas nueve fechas del torneo Apertura del fútbol argentino. Si algo le sobraba al partido eran condimentos. Por el lado de Boedo sabían que si superaban al Pincharrata se ponían a sólo un punto del líder y seguían en carrera por el campeonato. Con arqueros con pasado invertido, Agustín Orión se consagró campeón con el ciclón en 2007 y volvió por primera vez al Bajo Flores pero esta vez para defender los colores de Estudiantes mientras en los tres palos local estuvo Damián Albil con pasado platense.
Los dirigidos por Alejandro Sabella jugaron un gran primer tiempo en el que disimularon muy bien las ausencias de los lesionados Leandro González y Juan Sebastián Verón. Rodrigo Braña se adueñó rápidamente de la mitad de la cancha, y junto a Enzo Pérez y Leandro Benítez en alto nivel, fueron los que apuntalaron al visitante. A San Lorenzo no le quedó otra que aguantar los embates de Estudiantes que fue superior en todos los sectores. Tanto fue el cántaro a la fuente que a los veintiséis 26 minutos Pérez habilitó magistralmente a otro ex campeón azulgrana,
En el entretiempo Ramón Díaz reacomodó algunas ideas y mandó a la cancha a Fabián Bordagaray por el Chaco Torres. Con un planteo más ofensivo, el conjunto local se plantó varios metros más adelantado en la cancha y fue el que más propuso. Estudiantes que ya tenía lo que quería, se dedicó a esperar agazapado para la contra. Pero a pesar de los cambios que propuso el DT, San Lorenzo fue inofensivo y nunca superó la firme línea de cuatro del conjunto de las diagonales. Esta vez el no alcanzó con el compromiso de Romagnoli y quedó el consuelo de haberlo intentado. Con el paso de los minutos se reflejó la falta de creatividad y calidad entre uno y otro equipo. El Pincha demostró que es un equipo con todas las letras cuya estructura no se resiente aunque le falte la pieza fundamental y gana por decantación. Pasó por el Bajo Flores con el objetivo de ampliar la ventaja con los perseguidores y lo consiguió. San Lorenzo de a poco se acomoda en el lugar que le corresponde de acuerdo a su juego.
(*) por Fernando Neira
Junto a nuestro editor Fernando Horowitz y Leandro de


