A pesar de que en los últimos minutos México creó peligro cerca del área defendida por Sergio Romero, los goles de Carlitos y el del goleador de la Copa del Mundo, Gonzalo Higuaín, metieron a Argentina en los cuartos de final del Mundial, otra vez frente a Alemania.
Valery Colombo – estudiante DeporTEA
“It is very difficult”, se lo escuchaba decir a Carlos Tevez en un video que recorrió el mundo y en el que, con un inglés básico, le contestaba a un reportero de Gran Bretaña. Pero hoy está totalmente de más. A pesar de que en los últimos minutos México creó peligro cerca del área defendida por Sergio Romero, los goles de Carlitos y el del goleador de la Copa del Mundo, Gonzalo Higuaín, metieron a Argentina en los cuartos de final del Mundial, otra vez frente a Alemania.
Era el tercer partido en el que el Apache estaba ocupando un lugar entre los titulares. El recambio frente a Grecia lo había hecho suplente. Parecía que el puesto de delantero no era el que Maradona tenía reservado para Tevez dentro del campo de juego. Lo quería yendo y viniendo, buscando la pelota para cedérsela a sus compañeros y que hagan los goles. El sacrificio y la entrega que el 11 muestra dentro de la cancha le dieron el apodo de “jugador del pueblo”.
Ese lugar dentro del campo de juego lo alejó del gol, lo llevó a hacer el trabajo sucio, retroceder en busca del balón, recuperar la pelota y esperar que le cometan una falta para ganar el tiro libre. Un jugador multifunción, pero con los tres palos fuera de su mente.
Tevez dejó de lado ese egoísmo que tienen los delanteros para jugar en función del equipo. El delantero del Manchester City aseguró que Maradona le pidió que piense menos como mediocampista y más como delantero, que se asegure de buscar el gol, y parece que esas palabras le llegaron al Apache.
El esfuerzo de Lionel Messi ante una pelota que parecía perdida lo dejó a Tevez entre dos jugadores de México frente al arco. Ya sin arquero y con un sutil cabezazo marcó el primer gol de la Argentina y el primero en su cuenta personal.
La corrida desaforada en busca de los jugadores en el banco y esa sonrisa característica del Apache fueron las maneras de festejar del delantero. Luego, el tan esperado abrazo con el Diego. Un gol de Higuaín aumentó la ventaja del equipo nacional, pero en el segundo tiempo iba a haber más acción.
Pase de Gabriel Heinze y Tevez, como ya es costumbre, pelea la pelota y tras imponerse a dos jugadores mexicanos quedó fuera del área grande. Con un derechazo implacable ubicó la pelota en el ángulo izquierdo del arco rival. Un auténtico golazo. Un gol que aseguró el resultado y que le dio tranquilidad a Argentina para pasar a la siguiente fase. Era el gol que le faltaba al equipo albiceleste, el gol del pueblo.
Foto: Cancha Llena


