Que las listas siempre son subjetivas fue dicho varias, demasiadas veces. Lo peor es que quienes lo sostienen no se ponen colorados, porque se trata de una pavada tremebunda.
Andrés Fevrier - egresado TEA
Es un lugar común de esos que se instalan a fuerza de repeticiones y se enuncian sin pensar demasiado. Se podría armar una lista de, por ejemplo, la personas que más comentarios dejaron en este blog (lista que probablemente encabezaría el amigo JB) y no sería subjetiva sino objetiva. En todo caso, en algunas listas hay cierto grado de subjetividad. Una con las mejores películas de un año, por caso, que es en definitiva la cuestión central de este post. Pero sólo algún grado, porque su elaboración exige la búsqueda de cierta de objetividad y requiere de una argumentación.
Todo esto para decir que borré con el codo lo que escribí un año atrás: se ofrece aquí un balance (una breve enumeración valorativa, en rigor) de la cartelera cinematográfica porteña de 2009. Es decir, retomo la iniciativa que tímidamente había esbozado en 2007, primer año de vida de Cinematófilos. Pero antes de pasar a la lista conviene plantear algunas cuestiones metodológicas.
Hace diez o quince años el universo a analizar estaba más claramente delimitado: los estrenos comerciales de los jueves. Hoy, con la proliferación de salas alternativas y proyecciones en DVD, el panorama es bastante más complejo. Si, por ejemplo, se toman como válidas películas como Castro (Alejo Moguillansky) o Todos mienten (Matías Piñeiro), que se exhiben en una sola sala del país y apenas un día a la semana, ¿por qué no considerar algún ciclo de la Lugones? ¿Lo que se proyecta allí no es más estreno que, por ejemplo, Lejano (Uzak, Nuri Bilge Ceylan), film de 2002 que recién este año llegó a la cartelera, con proyección en DVD y en apenas un puñado de salas? ¿En 2010 una de las películas del año en Argentina será Rosetta, obra maestra de los hermanos Dardenne que ganó en Cannes hace una década y recién este viernes se estrenará comercialmente en Buenos Aires? Si se toman las exhibiciones en salas alternativas, ¿dónde se pone un límite? ¿Es lo mismo un estreno en la Lugones que uno en, por caso, el Cineclub Buenos Aires Mon Amour?
Ante tal cantidad de interrogantes, que hasta ponen en cuestión la importancia actual de un balance, decidí por ahora arroparme en el viejo método: esta lista la integran sólo los estrenos comerciales de los jueves, hayan sido en fílmico o en DVD. Aquí van, entonces, las diez mejores ordenadas alfabéticamente, una lista parcial y algo subjetiva. Y, al final, las tres más sobrevaloradas (lo que resulta más interesante que elegir las peores), escogidas en base a las críticas que recibió al momento del estreno. Si este ejercicio no los conforma pueden hallar otros balances y listas en los blogs 791 Cine, Espacio Cine, Espectadores, Frenecine, Micropsia y Morir en Venecia.
Las diez mejores
Del tiempo y la ciudad (Of Time and the City, 2008)
Dirección: Terence Davies. País: Inglaterra.
El inglés volvió a filmar después de siete años. Y realizó una hermosa elegía sobre Liverpool, su ciudad natal, apoyado en el hábil e ingenioso manejo de un descomunal archivo fílmico. Alejado de toda concepción turística, construye un documental personalísimo, políticamente ácido y con una nostalgia que no se parece en nada a la sensiblería.
El asaltante (2007)
Dirección: Pablo Fendrik. País: Argentina.
Como sostuve en un post publicado en abril, se trata de "un buen ejemplo de cómo el cine puede involucrase con lo real, de cómo se puede decir algo sobre el mundo sin caer en subrayados, sobreexplicaciones o panfletos ni olvidarse de contar una buena historia con recursos tan nobles como efectivos". Lástima que Fendrik no repitió en la fallida La sangre brota (2008), también estrenada este año.
El luchador (The Wrestler, 2008)
Dirección: Darren Aronofsky. País: Estados Unidos.
Película imperfecta pero con alma, que aunque no logra resolver algunos lugares comunes apela a emociones genuinas, con un protagonista entrañable (enorme interpretación de Mickey Rourke) y algunas escenas que pasarán a la historia. Ser o hacer, esa es la cuestión, como lo planteó Hernán en una muy buena crítica publicada en Planocenital.
El primer día del resto de nuestras vidas (Un conte de Noël, 2008)
Dirección: Arnaud Desplechin. País: Francia.
Desplechin echa manos a todo tipo de recursos formales (cierre en iris, split screen, animación, cámara lenta y una larga lista de etcéteras) para narrar el cuento de Navidad de la familia Vuillard, en la que la desmesura y la locura han alcanzado límites inimaginables, como dice uno de los personajes. Una película que no deja de ofrecer sorpresas en sucesivas revisiones. La mejor crítica la escribió Carolina en Morir en Venecia.
Entre los muros (Entre les murs, 2008)
Dirección: Laurent Cantet. País: Francia.
Película manipuladora en el mejor sentido del término. Disfrazada con una estética documental toma al espectador de las narices para arrastrarlo hacia algunas situaciones clave. ¿Cómo generar interés en los alumnos? ¿Cómo marcar los límites? Cantet no tiene las respuestas pero sabe hacer las preguntas. Y en el final desliza alguna idea: juntos es más fácil.
Gomorra (2008)
Dirección: Matteo Garrone. País: Italia.
Cruda, descarnada y para nada glamorosa, sin villanos arquetípicos ni héroes románticos (y a la inversa). Garrone -que enuncia lo que pretende con la cámara como pluma- no hace concesiones en su retrato coral de la Camorra napolitana y construye un relato tan realista como profundamente estético de un submundo atroz que funciona mientras la Tierra sigue girando.
Gran Torino (2008)
Dirección: Clint Eastwood. País: Estados Unidos.
A su modo, que no es el más sutil pero sí uno inteligente, Eastwood se desprende con su Walt Kowalski de todos los estereotipos que lo acompañaron durante gran parte de su carrera, probablemente desde aquel anticipo de Harry Callahan que fue otro Walt, Coogan, en el western urbano Mi nombre es violencia (Coogan's Bluff, Don Siegel, 1968). Película de narración clásica, engañosamente sencilla, que no admite miradas superficiales.
Los abrazos rotos (2009)
Dirección: Pedro Almodóvar. País: España.
Gran melodrama cargado de referencias cinéfilas -a obras propias y ajenas- pero que, a diferencia de lo que hacen algunos fetichistas de la cita, no se agota en eso. Porque la enrevesada historia de amor entre Lena y Mateo/Harry (y todas las que se desprenden a partir de ahí) tiene los méritos suficientes para funcionar igual, sin necesidad de que el espectador descubra las películas referenciadas.
Peligro en la intimidad (Bug, 2006)
Dirección: William Friedkin. País: Estados Unidos.
La creciente paranoia de dos paranoicos filmada con dos mangos. Viejo y eficiente artesano, Friedkin echa mano a recursos bien cinematográficos para adaptar una obra de teatro y alcanzar agobiantes niveles de tensión dramática casi sin salir de entre cuatro paredes. Lo apuntalan grandes interpretaciones de Ashley Judd y Michael Shannon.
Visita inesperada (The Visitor, 2007)
Dirección: Thomas McCarthy. País: Estados Unidos.
McCarthy elige -un poco como en su anterior película, The Station Agent (2003)- caminar por la cornisa. Pero en lugar de caer en los típicos lugares comunes hollywodenses de historias de segundas oportunidades sale bien parado con sencillez y economía de recursos. Lo que podría haber sido otra anécdota indolora, entonces, una potente denuncia contra la política inmigratoria estadounidense post 11-S. Interesante enfrentarla con El silencio de Lorna (2008), de los Dardenne, para revisar la idea de autor.
Se quedaron afuera de esta lista, por poco, El artista (Mariano Cohn y Gastón Duprat, 2008), Enemigos públicos (Public Enemies, Michael Mann, 2009), Entre nosotros (Alle Anderen, Maren Ade, 2009), Los amantes (Two Lovers, James Gray, 2008) y Tierra sublevada: oro impuro (Fernando "Pino" Solanas, 2009).
Las más sobrevaloradas
Adventureland (2009)
Dirección: Greg Mottola. Dirección: Estados Unidos.
Una buena película que fue elevada a alturas insólitas por la crítica local. La típica historia de chico-conoce-chica que quizá encuentre algún mérito en no regodearse demasiado en su enorme cantidad de lugares comunes. Como mirada sobre la adolescencia me quedo con la más arriesgada Donnie Darko (Richard Kelly, 2001), que también transcurre en los años ochenta y tiene muy buena música.
El secreto de sus ojos (2009)
Dirección: Juan José Campanella. País: Argentina.
Es cierto que no hubo unanimidad en el momento de su estreno y que fue -uno de sus escasos méritos- bastante discutida. Pero es tan floja que cualquier elogio, por más medido, suena desmesurado. Película ideológicamente jodida, que condena a un personaje por mirar un escote, enaltece la tortura y se hace la distraída con la justicia por mano propia. Y encima alardea con un plano secuencia tan pomposo como innecesario. Así y todo es lo más interesante de Campanella.
Up, una aventura de altura (Up, 2009)
Dirección: Pete Docter y Bob Peterson (codirector). País: Estados Unidos.
Otra buena película, quizá la mejor de los estudios Pixar, que fue desmesuradamente elogiada por la crítica. Como escribí en el momento de su estreno, lo mejor está en la descripción del comienzo, y cuando arranca la narración (clásica, algo rutinaria y con los infaltables guiños a los adultos) comienza a desinflarse hasta llegar a un final previsible y con un mensaje noble aunque bastante edulcorado.
En este grupo se quedaron afuera Agente internacional (The International, Tom Tykwer, 2009) y Sector 9 (District 9, Neill Blomkamp, 2009), porque no hubo tanta unanimidad de la crítica en los elogios. ■


