En pocos días, el 4 de enero, se cumplirán 10 años de -quizás- el momento más crítico de la vida de Maradona, cuando ingresó en coma al Sanatorio Cantegril de Punta del Este.
Mariano Fusco - alumno TEA
Jorge Romero, quién se había recibido hacía un mes, fue el primer profesional que lo atendió y le salvó la vida con una cánula de Mayo y una serie de maniobras para lograr que Maradona respire luego que Diego llegara a esa situación tras una sobredosis de cocaína.
Con una década de experiencia, y el recuerdo a flor de piel, Romero dialogó con el diario uruguayo El País:
“Alrededor de la una de la tarde alguien llamó a la policlínica. Una auxiliar de enfermería atendió y enseguida me dijo, algo exaltada: `Doctor, Maradona está mal y quieren venir a buscar un aparato de presión`. El señor era un tal Cóppola. Este señor quería llevarse el aparato de presión y un estetoscopio porque él quería auscultar a Maradona“.
Romero no quiso prestar sus instrumentos por lo que se subió a su vieja camioneta y partió a José Ignacio, a la chacra del empresario Pablo Cosentino.
Cuando llegué me hicieron pasar enseguida. Me encontré no a Maradona. Me encontré a un hombre muriendo. Estaba en estado de coma tirado en un sillón. Rodeado de personas que no tenían mucha idea de lo que había que hacer”.
Entre que llegué y lo llevamos pasaron como 40 minutos. Para mí fue como si fuera un siglo. En todo momento pensé que si Maradona moría en esas condiciones mi carrera médica terminaba”.
“¿Sabés quien le salvó la vida a Maradona? Cóppola. Cuando evalué la situación le advertí a Cóppola que Maradona se moría si no recibía una rápida atención de parte de un médico intensivista. `Mirá, lo primero que hay que hacer es llamar a una ambulancia y a un médico intensivista muy experimentado, que sepa mucho para poder manejar este cuadro. Este hombre se estaba muriendo`, le dije a Cóppola. La respuesta fue inmediata: `No`. Y me lo explicó: `la prensa es muy difícil, por lo que Maradona vive o muere pero contigo`. Quedé helado. Pensé en hacerle firmar una nota y retirarme del lugar. Tenía miedo hasta de perder el título. Entonces resolvimos llevarlo. Y ahí fue cuando Maradona se salvó porque cuando llegó al sanatorio se puso crítico y con riesgo de vida. Ninguna unidad hubiera llegado a tiempo desde José Ignacio para llevarlo al sanatorio“.
“Cuando vamos de viaje (desde José Ignacio a Cantegril), a Cóppola se le ocurre parar en la estación de La Barra para cargar 70 litros de combustible. Estuvimos 15 minutos con Maradona en coma mientras cargaba nafta. Lo quería matar”.
“Nunca más tuve ningún contacto con ellos. Ni con Maradona, ni con Cóppola. Seguí con mi vida de siempre, como ahora que viajo a primera hora para atender a los pacientes de la cátedra de nefrología del Hospital de Clínicas donde soy asistente”.
Artículos relacionados
- El día de los recuerdos
- A 10 años del partido homenaje a Maradona
- Las velitas del fútbol
- A 35 años del debut de Maradona
- El torneo de 40 equipos, nuevo papelón de la AFA
- ¿La hora del Maradona DT de nuevo?
- Hace 15 años Maradona volvía a jugar en Boca
- “Estoy desesperado por volver a ponerme el buzo de la selección”
- A cinco años de "La Noche del 10"
- ¿Por qué tenemos un Dios pagano?
- El golpe de Maradona
- Maradona de cábalas
- Carta de Dios a Maradona
- Tiemblan los detractores de Maradona
- Maradona, a todo o nada
- A la selección le alcanzó con un correcto primer tiempo


