Ayer a la noche, escuché que el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, estaba enfurecido con la Presidente y sus secuaces por la plata que se va a destinar al fútbol argentino. "Esto no es la prioridad, la prioridad es la pobreza y la educación", declaró el comandante del PRO.
Ceci Castillo
En ese momento pensé que, a pesar de todo, se podría decir que en este caso, el ex lider de Boca tiene algo de cabeza...Pero, ¡Esperen!, porque esto fue sólo en un principio, hasta que la lucidez volvió a mi.
Hoy me desperté con una sensación bastante ambigua y la frase de Macri, quedó resonando en mi cabeza, aunque que esas palabras hayan salido de esa boca me generaba cierta duda.
Salí de mi casa, y ahí fue cuando cuando esa sensación contradictoria que sentía desde ayer a la noche, se esfumó: una imagen que veo todos los días, hoy me impactó más que nunca.
Frente a mi casa hay una Iglesia, allí todos los días va una Señora con sus cuatro hijos. Ella se sienta en la puerta, cierra los ojos, y extiende su mano para ver si alguien que pasa por ahí le deja una moneda o un billete. En sus brazos, un niño de no más de dos años, le succiona el pecho, ya vacío de leche...pero parece que esto le calma el hambre. A unos metros sus otros tres hijos están atentos a los autos que estacionan en esa cuadra, para abrir las puertas y, en una de esas, conseguir alguna moneda.
Hasta allí, nada sorprende, y es lamentable que una situación tan débil sea común para nuestros ojos, y muchas veces...invisible. Pero hoy, un agregado visual hizo que un gigantezco escalofrío me recorra de pies a cabeza y una sencación inquietante me paralizó unos segundos. La esquina de esa misma cuadra está cortada porque la están arreglando (pozos y cambio de adoquín por asfalto), y unos inmensos carteles amarillos dicen algo así como "Gobierno de la Ciudad arreglando sus calles" (o algo del estilo que en este momento no recuerdo con exactitud).
Me quedé unos segundos en la mitad de esa cuadra: miré para atrás y estaba esa Señora con su debilidad a simple vista, y miré para adelante y entre los carteles amarillos la figura de Macri dicendo que lo primero que hay que solucionar es la pobreza me dio mucho asco.
Y sí Macri, tenés razón, la prioridad no es el fútbol, pero tampoco es el arreglo estético de una Ciudad que se cae a pedazos, y no por su infraestructura sino por porque miles de personas viven en tus calles. Un pozo más o un pozo menos no les dan de comer, ni los abrigan, ni les enseñan, ni los protegen. En una de esas tu intención es adornar las calles para que los que viven allí se sientan más comodos en esa casa sin techo, ni paredes, sin comida.
Señor PRO: ¡Tenga cuidado!....El Pez por la boca muere.

Palabras claves:
AFA, Kirchner, Macri, fútbol, pobreza
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