El mensaje fue siempre el mismo: "En este momento todas líneas de atención se encuentran ocupadas". Nada: "Lecturas para escuchar" nunca nos contó un cuento.

Ezequiel Martínez - Profesor TEA

Compartir: 

Leí en el diario que se trata de una línea gratuita que habilitó el MInisterio de Educación bautizada Lecturas para escuchar, con treinta cuentos de autores como Ema Wolf, Graciela Montes o Javier Villafañe, cedidos por la Editorial Colihue mientras duren estas vacaciones de invierno extra large. O sea que el teléfono cuenta-cuentos apagará sus voces el próximo 3 de agosto.

Lo mismo ocurrirá con
la descarga gratuita de libros para niños y adolescentes que ofrece la editorial V&R, otra de las iniciativas que quiere reavivar la lectura entre los más chicos.

Más allá de que cualquier emprendimiento de este tipo es bienvenido, no entiendo por qué algunas conciencias se agitan y desperezan sólo cuando las gripes bajan turbias. Desde hace veinte días, mis hijas se asoman al mundo exterior lo justo y necesario, pero la batalla contra Internet y la televisión viene de hace rato. El suplemento ADN de ayer le dedica su tema de tapa al
Rescate de los jóvenes lectores perdidos, cuando todos sabemos que la lectura no es una ciencia exacta. Tampoco coincido con el pronóstico apocalíptico con que Jorge Fernandez Díaz conluye su editorial cuando dice que en esta edad los chicos "están en el momento crucial entre ser lectores o no serlo jamás".

Confieso que probé, sin presiones,
todas las recetas que el institnto nos dicta a los padres para generar en nuestros hijos el hábito por la lectura. Me parece, aunque puedo equivocarme, que lo mejor es dejar que los libros los busquen a ellos.

Sofia, mi hija de 12 (esta tarde le saqué a escondidas la foto que ilustra esta entrada), todavía no agarró el libro que le dejaron entre las tareas (también de dimensiones extra large) para estas vacaciones. Le pregunto el título: "
Rafaela", me grita desde su habitación. Es el único dato que puede darme. Al menos se acuerda el título. Sin embargo, sus colmillos están devorando Amanecer, el segundo tomo de la saga de Crepúsculo de Stephenie Meyer, después de haberle chupado la sangre a las quinientas páginas del primer tomo. Mi hija Juliana, que tiene 8, siempre anda con un libro en la mano. Sospecho que no los lee a todos, pero los observa y estudia, los espía y los huele, los recorre con los sentidos como si estuviera decidiendo hacer un nuevo amigo. Hoy me contó, orgullosa, que ya va por la página 61 de Gaturro y la maldición de Tutangatón de Nik. Son títulos que encontraron un lector, y yo creo que ese un paso gigantesco en el que hay que tratar de no intervenir.

Mientras escribo estas líneas, recibo un correo electrónico de Silvina Rodríguez, de la librería
Tierra de Libros, en respuesta a la producción de ADN. Dice entre otras cosas: "Cuál es el milagro que hace que un chico salga más lector o no, que si viene de una familia lectora, que si lo incentivaron desde chico, que si le leían desde la panza, que si nadie lee en la casa, es como el ancho mundo de los deportes. Hay de todo y nada garantiza nada. (...) de todos modos sigo pensando que siempre hay tiempo de rescatarlos, así no sean tan jóvenes o bien estén muy perdidos".



Palabras claves: Gripe A

No se encontraron Blogs relacionados

No hay comentarios en este Articulo



TU COMENTARIO

IMPORTANTE: Los comentarios son moderados y no se publicarán inmediatamente, no republique si no los ve. Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no representan necesariamente la opinión de Blogsdeteaydeportea.com. Todos los comentarios anónimos ofensivos o injuriosos serán borrados.


Nombre:
E-mail:
Comentario:
Validar:

Ultimos 10 Blogs
  • Nos Digital
  • La Final digital
  • Ricos lugarcitos
  • Simplemente Natación
  • Puntos de vista
  • Sale de abajo
  • El ruido en el hormiguero
  • 2C de la noche
  • 2B de la tarde
  • 2C de la tarde